
> Canal de comunicación y participación entre familias y profesionales
Este es un espacio abierto donde compartir, preguntar y aprender unos de otros. Un canal donde familias y profesionales unen fuerzas para prevenir conductas de riesgo y fomentar una educación basada en la firmeza y el cariño.
¡Participa, aporta tu experiencia y aprende de otros! Juntos, podemos crear un entorno más positivo y seguro para nuestros niños y adolescentes.

> Nueva Actividad: Cuestionario colaboración familia-escuela
¿Cómo es la colaboración entre tu familia y tu centro educativo? ¡Queremos escucharos!
Creemos que el vínculo entre familia y escuela es clave para el bienestar de niños, niñas y adolescentes.
Conocer tu opinión sincera sobre cómo está funcionando esa colaboración y, sobre todo, cómo podemos mejorarla juntos es fundamental para impulsar cambios reales.
Aspectos importantes
> No se recabarán datos personales de ningún tipo, por lo que es totalmente anónimo.
> Se publicarán los resultados para fomentar mejoras y cambios positivos en este ámbito.
> Cuenta con dos versiones: una para familias y otra para profesionales educativos.
¡SÚMATE Y CONSTRUYAMOS JUNTOS UNA EDUCACIÓN MÁS POSITIVA Y PARTICIPATIVA!
> Rellena el cuestionario que corresponde a tu perfil
> Comparte con otras familias o compañeros/as de tu centro

> ¿Quieres dejarnos tus preguntas sobre crianza y educación?
El equipo de Recurra Ginso podrá responderlas por este medio. Si eres profesional y quieres compartir material de interés, nos lo puedes hacer llegar también para ampliar los recursos de nuestra web.

> Violencia filio-parental
Compartimos una serie de preguntas realizadas por familias y profesionales que participaron en el webinar “10 años combatiendo la violencia filio parental: principales aprendizajes” y las respuestas que nos ofrece Javier Urra, doctor en Psicología y Ciencias de la Salud y director clínico de RECURRA GINSO.
Efectivamente, puede darse en los diferentes tipos de composición familiar, es un tipo de relación familiar disfuncional y no tiene relación con los lazos biológicos sino con las relaciones paternofiliales.
Siempre hay posibilidad de mejora y de solución, puede ser más complicado el trabajo terapéutico con la familia y el menor, pero siempre hay una intervención posible.
Sí, el enfoque sistémico es utilizado por los terapeutas para intervenir sobre las interacciones de los diferentes miembros de la familia, pero no utilizamos un enfoque en exclusiva, sino que también utilizamos herramientas y actividades de otros enfoques como los cognitivos-conductuales, que han demostrado su eficacia científicamente para abordar diferentes dificultades en la salud mental infanto-juvenil.
Con cariño y comprensión se tratan de generar dinámicas relacionales seguras, donde poder expresar y mejorar los efectos de la psicohistoria de cada uno.
En la prevención de la violencia filio-parental, la buena comunicación, el trato respetuoso y afectivo, el establecimiento de normas y límites claros y coherentes y la búsqueda de ayuda, ante un agravamiento del comportamiento de los hijos, puede ser fundamental.
El efecto de los modelos educativos en los hijos es muy significativo, pero no existe una relación causa-efecto directa, la educación es un fenómeno complejo en el que intervienen muchos otros factores que atenúan o incrementan el efecto de los demás factores.
La experiencia de RECURRA-GINSO, que ya es amplia, no confirma esa presunción de que los niños y adolescentes con TDAH se impliquen en más conductas específicas de violencia filio-parental.
Es cierto, que nos han llegado casos, pero no en un número significativo. Es más, hemos de subrayar que algunos de los diagnósticos de TDAH no se confirman por nuestra parte una vez que el entorno es sereno y las actividades bien organizadas.
Ciertamente no. Las altas capacidades generan problemas a veces en la relación con los iguales, y en desmotivación en el ámbito escolar, pero no vemos causa efecto en la violencia ascendente.
Lo que pudiera acontecer es que la violencia filio-parental sea precursora de violencia de género, por incontinencia conductual, por habituación a conseguir lo que se propone y por desprecio al otro.
En nuestro Centro Terapéutico el grupo de jóvenes se convierte en coterapeuta. Los educadores, los profesionales, cuidan de la mejora de todos y cada uno, cortando de raíz cualquier efecto negativo de unos sobre otros. Esa posibilidad, no es tal.
> Acoso escolar y ciberacoso
Aprovechamos este espacio para exponer algunas de las preguntas que nos suelen hacer en las formaciones para profesionales y familias de Generación Convive además de las aportaciones de los profesionales que participaron, como ponentes y como público, en el webinar “Acoso escolar y ciberacoso: cómo caminar de manera conjunta hacia la convivencia”.
Si eres profesional de la educación, te invitamos a conocer Generación Convive, nuestro programa online para la convivencia y la prevención del acoso escolar, con ejemplos de dinámicas de inteligencia emocional y educación en valores, y herramientas didácticas como la “Escuela de Superhéroes” o el canal de comunicación confidencial “Cuenta Conmigo”. Demo Generación Convive
Lo primero es apoyar y confiar en el niño, niña o adolescente que está sufriendo ese acoso, evitando los juicios y reforzando sus habilidades socioemocionales: sobre todo su autoestima, resiliencia y asertividad, y ofrecerle espacios donde pueda socializar y sentirse valioso/a. Hablar de la situación de acoso, sin dramatizar ni minimizar, preguntándole cómo se siente, qué alternativas ve y escuchando sus aportaciones para elaborar un plan conjunto. Mientras le apoyamos en lo emocional, nos pondremos en contacto con su tutor/a para informar, disponer de más datos y conocer las medidas que van a poner en marcha, haciendo partícipe a nuestro/a hijo/a de estos pasos. Cristina Arana.
· Hay que trabajar la mejora del clima social en las aulas, el respeto, la tolerancia, las habilidades comunicativas y la inteligencia emocional desde Educación Infantil. Isabel Serrano.
· Abrir los ojos, estar atentos, identificar y actuar. David Lafuente.
· Lo primero es definirlo bien para así tomar las medidas adecuadas, saber si es un caso de acoso escolar u otro tipo de violencia. Por ello hay que observar de forma sistemática. Cristina Arana.
Hay varios indicadores, que requieren de una escucha diaria para conocer a nuestros hijos/as y generar un clima de confianza y comunicación en la familia; así detectaremos si existen cambios de humor y comportamiento sin motivo aparente, y estados emocionales de una intensidad y variabilidad mayor a la habitual. Es muy importante que sepamos cuál es su actividad cotidiana en internet y observar cómo afecta a su estado de ánimo y valores, a su descanso, alimentación y gestión emocional. También prestaremos atención a los cambios de amistades, abandono de aficiones que antes les motivaban, una menor socialización, un descenso del rendimiento académico e incluso la existencia de absentismo escolar, pues puede que se esté dando de forma simultánea a un acoso escolar. Generación Convive.
Siguiendo los pasos que hemos comentado en el webinar: comenzar por aclarar que no lo consideramos una broma. Si no cesa en sus acciones, se bloquea al acosador en las distintas herramientas. Después se denuncia o reporta en las propias plataformas para que intervenga la propia red social o entorno digital. es importante realizar esta demanda. Al mismo tiempo hay que realizar la salvaguarda de las pruebas. Si es un compañero del centro y aun así sigue con el ciberacoso, podemos trasladarlo y comunicarlo a los responsables del centro educativo. La última opción es la denuncia... que siempre está ahí. Guillermo Cánovas.
Igual que no les dejamos solos ante el mundo, debemos transmitirles esos valores y filtros para que los pongan en acción cuando se relacionan con otras personas, contenidos e interacciones a través de internet. Pasemos tiempo con ellos delante de las pantallas, miremos cómo se sienten, sepamos sus contenidos favoritos, hablemos de la empatía con ellos y sepamos desconectar del móvil los propios adultos. Cristina Arana.
Su papel es fundamental. Muchas veces el ciberacosador lo que busca es el reconocimiento y respaldo de los demás. Es importante que no reciba esa validación... puede ser determinante. Guillermo Cánovas.
Hay que conocer los protocolos contra el ciberacoso que existen en cada comunidad autónoma y elaborar uno adaptado a cada centro para que se actúe con rapidez, respetando la confidencialidad de todas las personas implicadas y sus familias. Es esencial dar formación al equipo de profesionales, al alumnado y a las familias, para prevenir, detectar y actuar a tiempo. Es muy importante formar a los y las adolescentes en educación digital para utilizar internet de forma segura: pensando antes de compartir, configurando la privacidad de las aplicaciones, eligiendo qué y con quién comparten sus imágenes personales, y sabiendo actuar ante casos difíciles: establecer límites, bloquear e incluso denunciar si la persona no cesa el maltrato; guardar pruebas y contar a los adultos para que intervengan. Generación Convive.
Los Profesores Técnicos de Servicios a la Comunidad (PTSC) forman parte de los Departamentos de Orientación y de los Equipos de Orientación y pueden y deben jugar un papel muy importante, tanto en las tareas de sensibilización mediante la formación de mediadores, por ejemplo, como en la prevención con las familias y con el alumnado. Isabel Serrano.
Con el ejemplo, difundiendo, inculcando y enseñando valores, respeto, tolerancia, empatía.... y desde luego, confiando en los profesionales y comunicando cuanto antes que hemos sido conocedores de un posible caso de acoso. Isabel Serrano.
En las aulas hay que trabajar mucho la diferencia entre "chivarse" (cuyo fin es dejar en evidencia a otra persona contando algo que no reviste gravedad) y denunciar, comunicar o informar de una situación grave en la que una o más personas están siendo dañadas. Debemos explicarles que esto puede hacerse de manera confidencial y mostrarles las vías de comunicación que dispone el centro para que sepan cómo y a quién se pueden dirigir. Los espectadores también son parte de la situación y es muy importante generar esa conciencia. Son quienes pueden romper la “ley del silencio”, uno de los primeros pasos para acabar con el acoso escolar. Cristina Arana.
> Salud mental infanto-juvenil
Ofrecemos respuesta a las preguntas que nos habéis planteado gracias a vuestra participación en el evento online “Factores clave en la salud mental infanto-juvenil” donde podéis escuchar las intervenciones, muy útiles y prácticas, de fantásticos ponentes que hablan de su experiencia profesional con niños, niñas, adolescentes y sus familias desde un enfoque multidisciplinar.
Así es, la adolescencia es un momento de transición, y es convulso. Si queremos acompañarles, lo primero es entender esta etapa: un adolescente ha dejado de ser un niño pero aún no es adulto. Se tiene que redefinir y le asaltan muchos miedos, que puede expresar de diversas formas: brusquedad, angustia, silencio, irritabilidad, conflictos con uno mismo, con la familia, etc., pero no siempre los problemas que muestran los chicos son un trastorno mental. Necesitan seguir unas rutinas de alimentación, ejercicio, actividades y descanso. En el trabajo diario estamos viendo muchos trastornos alimenticios, sedentarismo y alteraciones del sueño por mal uso del móvil. Es importante que desde la familia seamos ejemplo de empatía y sociabilidad, compartamos tiempo en común y conozcamos a sus amigos, además de seguir manteniendo unos horarios y tareas de las que se hagan responsables. Además de generar un tipo de comunicación en la que los chicos se sientan realmente escuchados. Beatriz Urra, psicóloga sanitaria y subdirectora clínica del Hospital de Día Retiro Recurra Ginso.
Cuando hay cambios bruscos y permanentes en el menor, conductas que no desaparecen y en las que no reconocemos al chico o chica. En estos casos, cuando se dan cambios significativos en su forma de actuar que perduran en el tiempo, es clave que pongamos más atención, que preguntemos al tutor, a personas cercanas, etc. Beatriz Urra.
El punto más importante es que sepamos que todos, ya sea de forma personal, social o institucional, podemos aportar nuestro granito de arena. Y no solo desde la intervención o el tratamiento sino desde la prevención. Cosas que se pueden hacer: desarrollar una actitud más empática, facilitar una petición de ayuda, dejar de pensar que acudir a una consulta de salud mental, el ir al psicólogo o al psiquiatra, se debe únicamente a que existe un problema. Desde el ámbito sanitario, implementar las medidas del Plan Nacional de Salud, mejorar los recursos de atención primaria para que puedan detectar y derivar lo antes posible. Muy importante también la implicación del profesorado en la detección, para lo cual sería clave que recibieran una breve formación en salud mental y así saber prevenir y derivar. Desde la familia, saber acompañar y apoyar a los seres queridos y también desde el ámbito laboral eliminar el estigma alrededor de la salud mental y comprender las dificultades de salud mental como parte de la salud general, igual que las bajas que se dan por temas más físicos. Se puede remar en común ya que el objetivo es común: bajar las cifras tan alarmantes (la OMS dice que entre el 20-30% de la población infanto-juvenil en el mundo muestra problemas de la salud mental), sobre todo entre los más jóvenes. Para ello, cada cual dispone de unas herramientas en función de la esfera en la que trabaja o se encuentra. Beatriz Urra.
El pronóstico no es bueno si no hay un tratamiento, y cuanto antes se comience mejor. El riesgo fundamental es el empeoramiento de la persona, de su sintomatología, de la clínica, de que ese trastorno perdure en el tiempo, de que pueda haber un posible consumo de sustancias… en conclusión, de que la situación se agrave al no poner en práctica medidas de actuación. Beatriz Urra.
Creo que no solo con los neurodivergentes, hay muchos alumnos que se sienten diferentes por un mal diagnóstico, falta de él, falta de atención, abandono,... pero en ese caso, opino, que el sistema educativo no ayuda. Y cuesta individualizar. Lo diferente, la forma de pensar disruptiva debería ser un valor. A mi juicio depende del enfoque y de las facilidades que se ofrezcan desde la dirección y la tipología de centro (público, concertado o privado). Ayuda psicológica, derivación y, muchas veces, empatía y apoyo. Roi Álvarez, director del Colegio Guzmán el Bueno.
Buenas tardes Alicia, las herramientas que solemos utilizar son variadas, sobre todo hay herramientas audiovisuales, la tecnología también nos ayuda, adaptar tiempos de estudios y descansos, saber mezclar asignaturas y relacionar conocimientos, el aprendizaje colaborativo tiene resultados excelentes también. Y no quiero olvidar algunas técnicas de estudio tradicionales, como una buena formación en lo útil, como hacer resúmenes, esquemas... Ricardo Muñoz, profesor del Hospital de Día Retiro Recurra Ginso.
Buenas tardes, la verdad que la diversidad de las capacidades yo lo he llevado y lo llevo a cabo cada día en el Hospital de día Retiro; aquí el número es menor y eso me ayuda, pero de verdad pruébalo y verás un cambio enorme en aquellos que parecía que no llegarían a buen puerto. Ricardo Muñoz.
Hemos de tratar de llegar lo más cercano posible al currículo, pero sin dejar atrás lo básico, que en ocasiones por las prisas de avanzar se deja atrás. Es un tema muy redundante cada año, es difícil de conseguir, pero podemos conseguirlo. Creo, como dije antes, que si ponderamos en función de las capacidades, esto ayuda. Ricardo Muñoz.
Por supuesto, hemos aprendido y visto la evolución de cómo se afrontan los efectos en la salud mental de los menores y adolescentes con graves enfermedades, y desde hace unos años se tiene muy en cuenta su bienestar emocional, tanto con apoyo psicológico como a través de introducir el deporte en el hospital, la gestión de las emociones, los tratamientos menos agresivos y reduciendo el tiempo de hospitalización. Todo esto apoyado por las ong y fundaciones que completan todas estas actividades que la administración no puede proporcionar. Y desde la Fundación mediante el cumplimiento de su mayor deseo como una forma de generar emociones positivas que inciden directamente en su bienestar y en sus ganas de luchar y vencer la enfermedad. Cristina Cuadrado, directora de la Fundación Pequeño Deseo.
Totalmente. En el estudio participaron igualmente padres y madres y las conclusiones , en el caso de los padres, aumentan las creencias sobre un mundo justo y, en el caso de las madres, aparecen experiencias de crecimiento personal y desarrollo de fortalezas como el amor y la gratitud, mejora notablemente la percepción sobre la salud de sus hijos y su funcionamiento en actividades de la vida cotidiana y la escolar; y las madres reconocen la importancia del deseo para el cambio en sus hijos en cuanto a cómo afrontan la enfermedad generando un mayor espíritu de lucha. También que 6 meses después, los niños y sus familias mantienen algunos cambios positivos en los distintos componentes del bienestar como en las emociones positivas, la satisfacción vital y calidad de vida en el caso de los niños, los cambios en las emociones positivas en el caso de los padres, y los cambios en las emociones positivas y fortalezas de amor y gratitud en el caso de las madres. Os dejo enlace al estudio que es muy completo e interesante:
https://fpdeseo.org/wp-content/uploads/2023/04/INFORME-ESTUDIO-FPD.pdf
Cristina Cuadrado.
> Atención y concentración, fracaso y absentismo escolar
Las dificultades que están teniendo muchos niños, niñas y adolescentes en el ámbito escolar vienen preocupando tanto a las familias como a los profesionales. Sobre ello, le preguntamos a Ricardo Muñoz, Profesor en el Hospital de Día Retiro Recurra Ginso.
Numerosos estudios confirman los beneficios del ejercicio físico para la salud global y el bienestar de personas de todas las edades. En el caso de los niños, niñas y adolescentes, también hablan de introducir más actividad física como parte de las rutinas diarias de clase y de cómo esta afecta positivamente a la su atención y concentración. Basándonos en el estudio de Arribas-Galarraga, S. & Maiztegi-Kortabarria, J. (2021). Evolución de la atención, concentración y rendimiento académico tras una intervención basada en descansos activos, la utilización de descansos activos durante el horario escolar, que incluyen actividades físicas breves, es una estrategia beneficiosa y efectiva para mejorar la atención y la concentración de los estudiantes.
En mi experiencia, el entorno escolar es muy propicio para la práctica de distintas actividades físicas, ya que ayudan en lo social y en la salud de cada individuo, sin dejar de lado el carácter integrador del deporte. El alumnado suele verlo como un espacio de ocio y aumentar su motivación por asistir al centro a diario, pues estos momentos de esparcimiento mental son vistos por un alto porcentaje del alumnado de manera positiva.
En mi experiencia, he observado que el ejercicio físico tiene un impacto positivo notable en la capacidad de atención. Actividades físicas regulares ayudan a mejorar la concentración y la claridad mental al aumentar el flujo sanguíneo al cerebro y reducir los niveles de estrés. Además, el ejercicio contribuye a regular los neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, que son cruciales para la atención y el estado de ánimo. Por lo tanto, incorporar el ejercicio en la rutina diaria no solo beneficia la salud física, sino que también refuerza la capacidad cognitiva y la concentración, por lo que creo que es algo esencial en la rutina diaria de los adolescentes dentro del entorno escolar.
En el HdD tenemos nuestros espacios temporales para que los chicos y chicas no caigan en el sedentarismo, como son la práctica deportiva y las actividades que realizamos en el Parque del Retiro de Madrid, el cual lo tenemos a pocos minutos andando, justo enfrente. En el tema deportivo, además, abogamos por los deportes donde todos y todas se sientan incluidos y participantes, no realizando siempre deportes tradicionales, cosa que ayuda bastante a la motivación y predisposición de todas las personas. Si hablamos de las actividades realizadas al aire libre, lo interesante es que podemos trabajar distintos aspectos, terapéuticos, mentales y físicos, en un mismo espacio. En ocasiones, si la meteorología no acompaña, tenemos la opción de la práctica deportiva de interior, con actividades como el tenis de mesa o el baile deportivo.
En primer lugar hay que conocer a la persona, valorar los factores a los que nos enfrentamos y si está dispuesta a dejarse ayudar. A partir de ahí, hablar sin tapujos de la situación ya que existe un miedo enorme a pensar que nuestros hijos/as puedan fracasar escolarmente, que nos lleva a no hablar ni prepararnos para ello.
Mi enfoque se centraría en crear un ambiente óptimo de aprendizaje, seguro y acogedor en el aula, donde cada estudiante se sienta valorado y respetado, y reducir cualquier fuente de estrés o distracción, fomentar la motivación, entendiendo sus pasiones e intereses con metas de aprendizaje claras y alcanzables, así como dando continuos feedback positivos. Por último, adaptar los métodos de enseñanza a sus necesidades específicas, como el aprendizaje basado en proyectos, que permita al estudiante explorar los temas desde diferentes ángulos y a su propio ritmo.
Además, hay un uso excesivo de las pantallas, sobre todo del ordenador y el móvil (con multitud de juegos, apps y redes sociales) y un exceso de información, que afecta particularmente a la infancia y la adolescencia dado que se encuentran en un momento sensible de aprendizaje y con un cerebro en desarrollo. Todo ello está haciendo que el tiempo de concentración a la hora de leer por ejemplo esté descendiendo en los últimos años.
En los últimos años de experiencia docente, la capacidad de concentración de los adolescentes ha ido disminuyendo, o al menos es la sensación que hemos ido detectando siempre que este tema sale en cualquier charla o coloquio con otros docentes. Uno de los motivos a los que se suele achacar es el uso de las pantallas para el estudio y la vida en general. En lo que respecta a este punto podemos destacar un estudio del eLearning Innovation Center (eLinC) de la Universitat Oberta de Catalunya y Accenture el cual revela que el 70% de los jóvenes entre 14 y 35 años usa principalmente el móvil para leer contenidos digitales, y que la capacidad de atención ha disminuido de 12 a 8,2 segundos en quince años debido a la sobreexposición a la información, con lo que podemos refrendar la teoría o sensación que como decía anteriormente versa en los círculos docentes.
Para poder valorarlo, creo que nada mejor que explorar una teoría destacada sobre la mejora de la concentración que es la Teoría de la Carga Cognitiva de John Sweller. Esta teoría se centra en cómo la información se procesa en la memoria, particularmente la memoria de trabajo, y sugiere que la capacidad de concentración puede mejorarse gestionando adecuadamente la carga cognitiva, es decir la cantidad total de esfuerzo mental que se utiliza. Esta teoría ofrece una base para entender cómo mejorar la concentración y el aprendizaje mediante el diseño adecuado de las tareas educativas y el entorno de aprendizaje, es decir relacionando estrechamente a profesores y alumnos en este cometido.
Algunos métodos efectivos que he utilizado con bastantes buenos resultados pueden ser los que enumero a continuación:
1. Técnicas de gestión del tiempo: Como la técnica Pomodoro, que implica trabajar en bloques de tiempo con breves descansos, ayudando a mantener la concentración durante períodos más largos.
2. Ejercicios de atención: Hay ejercicios específicos diseñados para mejorar la atención, como puzzles, juegos que requieren foco mental, y actividades que estimulan la función cerebral.
3. Establecimiento de rutinas: Tener una rutina diaria puede ayudar a mejorar la concentración al reducir la cantidad de decisiones que hay que tomar sobre qué y cuándo trabajar.
4. Ambiente adecuado: Crear un espacio de trabajo libre de distracciones también es crucial para mejorar la concentración.
Estas prácticas, combinadas con un estilo de vida saludable que incluya ejercicio regular, una dieta equilibrada y suficiente descanso, pueden mejorar notablemente la capacidad de concentración.
Para mí lo principal es la generación de ambientes idóneos para el desarrollo del aprendizaje; en adolescentes es fundamental para su crecimiento educativo, emocional y social. Estos ambientes no solo deben ser estimulantes desde el punto de vista intelectual, sino también seguros, inclusivos y emocionalmente soportables. En el aspecto intelectual, deben ser estimulantes, desafiar y motivar a los adolescentes, fomentando su curiosidad y deseo de aprender.
Otro de los aspectos importantes será el método de aprendizaje y de liderazgo que utilicemos. En mi experiencia el aprendizaje colaborativo me ha ayudado bastante a que la atención de los estudiantes sea mayor, pues se retroalimentan entre ellos y se centran más en el trabajo. En cuanto al estilo de liderazgo, depende mucho de las situaciones pero, en general, un estilo más democrático donde el alumnado participa activamente en la elaboración de tareas y su posterior resolución suele ser más motivador y, en definitiva más atractivo para que la atención sea mayor.
Siempre he sido muy partidario de un aprendizaje personalizado para el alumnado, y como tal todos los factores que van relacionados deben ser también adaptados a la persona. No todo lo que proponemos es válido para las distintas personalidades con las que nos enfrentamos cada día, y si le sumamos además la creciente diversidad que nos encontramos, la varianza será mayor. Es muy importante que tengamos claro que el centro de todo esto es el estudiante y que debemos intentar ajustarnos a sus particularidades para poder promover un desarrollo lo más integral y armónico posible.
Según el estudio de José Ignacio Cruz sobre el “Absentismo escolar en España. Datos y Reflexiones” (2020) el absentismo escolar prematuro tiene una alta incidencia y un reconocimiento escaso. El absentismo se refiere a la inasistencia injustificada a las aulas de un menor en edad de escolarización obligatoria. Además, La relación entre absentismo y fracaso escolar es clara, ya que el alumnado que no asiste a clase con regularidad no podrá obtener la certificación que se consigue al finalizar la educación secundaria obligatoria, con consecuencias para las posibilidades de trabajo futuras.
Según el INE, históricamente, los hombres han tenido una tasa de absentismo superior al de las mujeres, si bien es cierto que en los últimos datos que se han recogido, las cifras de ambos géneros van descendiendo; por otro lado, nuestros números son mayores a los de la UE, por lo que debemos trabajar en ello. En los años ligados a la enseñanza y trabajo con los más jóvenes me he encontrado distintos factores influyentes como pueden ser familiares, donde se viven en ocasiones problemas en el hogar, bajo nivel socioeconómico o falta de expectativas académicas, lo que hace que no haya vínculo real con la formación. También se dan factores escolares, sobre todo cuando no encuentran un ambiente seguro e idóneo o desmotivación por los contenidos. Factores personales, como puede ser una enfermedad, o factores sociales, como la influencia de los iguales, que presionan de manera negativa e influyen directamente en el abandono.
Como docentes, es fundamental reconocer los límites de nuestra influencia y aceptar que existen factores externos, fuera de nuestro control, que pueden llevar a los estudiantes a abandonar sus estudios. Sin embargo, esto no significa resignación, sino la necesidad de enfocar nuestros esfuerzos en las áreas donde sí podemos hacer una diferencia. Es importante cultivar un entorno de apoyo y comprensión dentro del aula, fomentando una relación de confianza y respeto mutuo que puede incentivar a los estudiantes a permanecer en el sistema educativo.
Además, es crucial que los profesores se apoyen entre sí y busquen formación continua para manejar mejor estas situaciones. Implementar estrategias de intervención temprana y colaborar con otros profesionales como psicólogos, trabajadores sociales y las familias de los estudiantes puede ser clave para abordar las causas subyacentes del abandono escolar, y de esta manera no llegar a ese punto de frustración.
Lo primero que me gustaría lanzar es el interrogante de: ¿qué actores intervienen en el fracaso escolar? Solemos achacarlo a unas malas calificaciones, a la no superación de unos contenidos en un tiempo estipulado, pero creo que la pregunta debe ir más allá y encontrar respuestas a por qué no todos los componentes del alumnado son capaces de superar esos contenidos o esas calificaciones. Técnicamente el fracaso escolar lo podemos definir como la situación en la cual un estudiante no alcanza los objetivos mínimos establecidos. Creo que más que quedarnos en esto, deberíamos definirlo como la situación donde no hemos sido capaces de encontrar la forma de enseñar al alumnado en función de su manera de aprender, para que alcance los objetivos.
Basándome en mi experiencia y alineándome con la teoría de Weimer sobre el Aprendizaje Centrado en el Estudiante, considero crucial establecer retos que no solo sean motivadores sino también asumibles para cada estudiante. Weimer enfatiza la importancia de transformar las aulas en entornos donde los estudiantes sean responsables de su propio aprendizaje. En este contexto, cuando los retos son demasiado abrumadores, pueden desmotivar y frustrar a los estudiantes, impidiendo el aprendizaje efectivo. Por el contrario, los desafíos que son accesibles pero que aún requieren un esfuerzo significativo, fomentan una mayor implicación y una exploración más profunda de los contenidos. En mi práctica, he observado que ajustar la dificultad de las tareas para que se adapten a las capacidades actuales de los estudiantes, al tiempo que se les empuja gradualmente hacia adelante, resulta en un aprendizaje más profundo y en una mayor satisfacción estudiantil. Esto no solo apoya la autonomía de los estudiantes, sino que también promueve su competencia e interacciones.
Desde mi experiencia como educador, he encontrado que una de las estrategias más efectivas para fomentar la motivación entre los estudiantes y prevenir el fracaso escolar es personalizar el aprendizaje. Esto significa adaptar el contenido educativo para que se alinee con los intereses y las necesidades individuales de cada estudiante. Al hacer que el aprendizaje sea relevante para ellos, los estudiantes se sienten más comprometidos y motivados para explorar los temas por su cuenta.
Además, considero fundamental crear un ambiente de aula que sea tanto positivo como de apoyo. En mi práctica diaria, me esfuerzo por establecer un espacio donde los estudiantes se sientan seguros y valorados, lo que les permite expresarse y experimentar, sin miedo al juicio o al fracaso. Este enfoque no solo mejora la motivación intrínseca, fomentando un interés genuino en el aprendizaje, sino que también refuerza la motivación extrínseca, al reconocer y celebrar los logros de los estudiantes.
Combinando la personalización del aprendizaje con un entorno de aula acogedor y estimulante, podemos aumentar significativamente la motivación de los estudiantes, lo que a su vez contribuye a reducir el riesgo de fracaso escolar y fomenta un enfoque más holístico y efectivo de la educación.
En primer lugar hay que conocer a la persona, valorar los factores a los que nos enfrentamos y si está dispuesta a dejarse ayudar. A partir de ahí, hablar sin tapujos de la situación ya que existe un miedo enorme a pensar que nuestros hijos/as puedan fracasar escolarmente, que nos lleva a no hablar ni prepararnos para ello.
Mi enfoque se centraría en crear un ambiente óptimo de aprendizaje, seguro y acogedor en el aula, donde cada estudiante se sienta valorado y respetado, y reducir cualquier fuente de estrés o distracción, fomentar la motivación, entendiendo sus pasiones e intereses con metas de aprendizaje claras y alcanzables, así como dando continuos feedback positivos. Por último, adaptar los métodos de enseñanza a sus necesidades específicas, como el aprendizaje basado en proyectos, que permita al estudiante explorar los temas desde diferentes ángulos y a su propio ritmo.
> Educación afectivo-sexual
Exponemos las preguntas y respuestas, los materiales, recursos y reflexiones que han aportado tanto los/las ponentes invitados/as como los/las profesionales, las familias y asistentes al webinar “El impacto de la pornografía en el desarrollo afectivo sexual de los menores”. Muchas gracias a todas las personas por vuestra participación y generosidad.
“Hay una investigación de las Islas Baleares que nos dice que un 90,5% de chavales consumen pornografía y solo el 15% de los padres lo reconocen; esto se traduce en un 85% de familias que viven en otro mundo” y no conocen los riesgos a los que están expuestas sus hijas en redes sociales como solicitudes de desnudos, recepción de fotografías íntimas no solicitadas, o la facilidad de pasar desde Instagram a la plataforma de prostitución y pornografía OnlyFans. Por ello, lo principal es reconocer el problema y comenzar a hablar, aunque sea tartamudeando, remarca el experto en psicología y sexología José Luis García. Continúa explicando que si a los 5 o 6 años, cuando se despierta la curiosidad de los/as niños/as, si los padres no les respondemos, es muy difícil que nos cuenten o pregunten durante la adolescencia.
“Los papás tampoco han recibido esta educación, pero el principal problema es que sienten mucha vergüenza y mientras no superemos este problema ancestral, el porno nos va a seguir ganando por goleada. Tenemos que dar un paso, hay que hablar sí o sí y cuanto antes mejor”.
María León, pedagoga especializada en educación sexual, añade que “es necesario reeducar a los padres, hay que enseñarles y darles las herramientas; gracias a ello se sienten más tranquilos y también más seguros y con más poder” además, se debe adaptar el lenguaje y los contenidos a la edad de los hijos e hijas.
Beatriz Izquierdo, criminóloga y estudiosa del tema, apunta que también relaja a los papás el hecho de que dejen de verlo como una charla puntual, organizada para un día concreto. En lugar de ello, que se pueda hablar de una manera cotidiana y transversal, igual que educamos en el respeto. “Si empezamos a crear un clima de confianza desde que son pequeños, naturalizando los términos y hablándoles del respeto a su intimidad, el día que tengamos que tratar el tema de la pornografía ya lo haremos en ese clima de confianza y será más fácil”.
“Estamos ante un fenómeno transnacional y las jurisdicciones tendrían que ponerse de acuerdo, eso es muy difícil y, además, es un proceso lento”, responde Beatriz Izquierdo. También explica que esto parte de una ley americana según la cual las redes sociales y plataformas no son responsables del contenido que comparten sus usuarios, a excepción de que estén obstruyendo a la justicia. “Estoy a favor de ponerle puertas al campo, pero no hay que ser ilusos porque será algo lento”.
José Luis García expone que “confiar demasiado en la legislación y los controles es un error”. Esto no significa que las restricciones legales para evitar que menores de edad accedan a estos contenidos violentos no sean necesarias, porque lo son, así como los controles parentales, pero destaca que “lo importante es capacitar a los chicos y a las chicas para ser adultos que tomen decisiones” y rechacen esas imágenes de forma consciente, racional, argumentada, es decir, que sean capaces de elegir por sí mismos, aunque haya compañeros que les presionen para que lo vean, algo que está ocurriendo.
Como parte de esta campaña de sensibilización, os compartimos unos títulos destinados a las familias con recomendaciones por edades, para que podáis leer con vuestros/as hijos/as y ofrecérselos como libros de consulta, ya sea de forma preventiva o bien cuando hayan mostrado interés por el tema. Otra forma de favorecer que se acerquen a ellos es dejarlos por casa, sin forzar su lectura. Los libros son muy buenos aliados ya que facilitan abordar temas de una forma más cercana y natural; desde su lectura se puede (y se debe) fomentar la reflexión del menor, si está de acuerdo, si se identifica con sus personajes, qué le ha gustado más, etc. También es fundamental que aprovechemos otros momentos cotidianos, conversaciones que surjan en la familia o que hayan escuchado en la calle, escenas que aparezcan en televisión, acontecimientos cotidianos, situaciones que se den en el colegio, etc. Otro beneficio que nos aportan los libros es conocer en ellos distintas maneras de acercar el tema y reflexionar sobre el enfoque que tenemos y queremos transmitir a los hijos e hijas. En el siguiente documento encontraréis cuentos para leer en familia, libros dirigidos a niños, niñas y adolescentes y otros destinados a madres y padres con información, datos y recursos prácticos. Si te lo estás pensando ¡te animo a dar el primer paso! Verás que con la práctica se va haciendo más fácil hablar de este y otros temas que no debemos dejar en otras manos. Cristina Arana, psicóloga en Ginso, en el Área de Educación y Salud Mental. Libros para NNA y familias
María León, pedagoga y orientadora sexual, recomienda las siguientes series para trabajar con los chicos y chicas desde la educación formal y no formal, así como desde las familias (educación informal). Podéis acceder a ellas a través del siguiente documento: Recursos audiovisuales para jóvenes.
Recogemos aquí las respuestas de otros asistentes que compartieron herramientas prácticas a través del chat. De esta manera, fomentamos la participación y colaboración de las personas usuarias en beneficio del desarrollo infanto-juvenil y la capacitación de profesionales y familias:
Un documental esencial: Generación Porno. Con testimonios de padres e hijos adolescentes sobre problemas, mitos y carencias en la educación sexual de la juventud actual.
Libros para no perderse: Tu cerebro pornificado: Neurobiología de la recompensa, de Gary Wilson. | Nuestros hijos quieren querer: pautas para una educación afectivo-sexual, de Jokin de Irala. | Pornoexplotación, de Mabel Lozano.
Sexus.org: un programa desarrollado por la ONG Asociación Bienestar y Desarrollo (ABD) que aborda la sexualidad de forma integral y positiva.
Fundación Grooming Argentina: trabaja en la prevención y concientización para erradicar el grooming en Argentina y América Latina. cuenta con la novedosa app de denuncias “GAPP” gratuita y de alcance global, que permite denunciar el delito con tan solo “presionar un botón”.
The Alicia Project: el objetivo es concienciar sobre la seguridad infantil y en internet, al igual que la defensa de las personas desaparecidas y recuperadas, la lucha contra la explotación sexual infantil y la trata de personas.
Formación: Aprendamos a amar, del Instituto Desarrollo y Persona de la Universidad Francisco de Vitoria. | Posgrado: Experto en Prevención de los Efectos de la Pornografía en la Salud Afectivo-Sexual de la Universidad Rey Juan Carlos.