Apego e inteligencia emocional

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La Organización Mundial de la Salud afirma que la primera infancia es la fase más importante para el desarrollo general durante toda la vida. Las ciencias de la salud y la experiencia diaria con menores y familias confirman la relevancia que tienen las relaciones afectivas de la infancia en la juventud y adultez.

La relevancia del vínculo de apego en el desarrollo socioemocional

Las habilidades socioemocionales son fundamentales para todas las personas ya que facilitan la salud mental, el bienestar global y la convivencia. Se comienzan a aprender y practicar desde los primeros años de vida y para adquirirlas, niñas y niños necesitan un espacio seguro donde los vínculos con sus figuras de referencia sean estables, genuinos y recíprocos. Al mismo tiempo, este apego seguro y conexión con sus progenitores y cuidadores constituye la base de su desarrollo socioemocional, aprendiendo habilidades y capacidades como la autoestima, el respeto por los demás, la empatía, la resiliencia y asertividad para disfrutar de mayor bienestar e ir afrontando las etapas y retos de su vida.

 

 

Qué es el apego

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Es la tendencia de los seres humanos a crear fuertes lazos afectivos con las personas que están cerca, tal como destacó Bowlby. El vínculo de apego es una relación afectiva especial, satisfactoria y agradable que se establece, en primer lugar, entre el bebé y sus progenitores y gradualmente, con sus abuelos/as, cuidadores y maestras/os.


Esta relación de apego la construye la figura de referencia ofreciendo amor, cuidados y regulando los desequilibrios fisiológicos y emocionales que vive el bebé, el niño/a y el adolescente durante su desarrollo. Al nacer, tiene que ver con las necesidades de alimento, calor, comunicación, afecto e higiene y a medida que va creciendo, se suman necesidades sociales y afectivas (juegos compartidos, abrazos, atención), aceptación de normas, colaboración, regulación de emociones y de conductas. 

 

Aspectos a destacar en la relación de apego saludable:

  • Se crea gracias al afecto y conexión expresados por la figura principal de cuidados.

  • Existe una comunicación verbal y no verbal afectuosa y adaptada a las necesidades de la persona y del momento evolutivo.

  • Las respuestas dadas por la figura de apego son continuas, sensibles y coherentes con las necesidades que observa en su criatura.

  • De esta manera, el niño o niña va internalizando un modelo o esquema mental sobre sí mismo/a, las relaciones afectivas y el mundo que le rodea, y va aprendiendo a regular sus emociones y conductas.

 
 

Tipos de apego y consecuencias a corto, medio y

largo plazo

A grandes rasgos, podemos distinguir entre apego seguro y apego inseguro.

 

El apego inseguro se da cuando los progenitores, de forma repetida, responden sin calidez ni sensibilidad, no apoyan ni alientan a sus hijos ni les ayudan a calmarse en momentos de estrés. 


El apego inseguro es de varios tipos, según haya sido el patrón habitual de las figuras principales de cuidado.  Los niños y niñas, según el tipo de apego inseguro vivido, suelen sentir:

Apego inseguro evitativo::

  • Poca confianza en sí mismos y en los demás.

  • Sentimiento de no ser amados. 

  • Ocultamiento emocional.

  • Distanciamiento del entorno.

  • Pueden generar agresividad y aislamiento.

  • Está asociado a una crianza insensible, sin implicación emocional, distante, poco cálida y muy instructiva.

Apego inseguro ambivalente:

  • Inseguridad en la relación con la mamá/papá.

  • Temor a explorar el entorno.

  • Sentimiento de ansiedad ante la separación.

  • Inhibición de la expresión emocional.

  • Dificultades para interactuar con iguales.

  • Relacionado con una crianza incoherente, con episodios de permisividad y autoritarismo, críticas negativas y chantaje emocional continuo.

Apego inseguro desorganizado o desorientado:

  • Respuestas confusas y contradictorias hacia la figura de apego.

  • Sentimientos de evitación y de ansiedad (combinación de los dos anteriores).

  • Sentimientos de rabia, tristeza y falta de regulación emocional.

  • Agresividad y hostilidad alta con el entorno.

  • Suele darse cuando las figuras de apego han sido víctimas de maltrato o rechazo activo por parte de sus cuidadores/as.

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Las personas que vivieron este tipo de apego son más vulnerables a desarrollar algunos de estos aspectos:

  • Modelos mentales negativos sobre sí mismas.

  • Desconfianza hacia las demás personas. 

  • Dificultades para identificar y regular sus emociones. 

  • Baja tolerancia a la frustración y escasa resiliencia. 

  • Evitación de las relaciones y la intimidad o, por el contrario, 

  • Fuerte necesidad de cercanía y preocupación excesiva por las relaciones. 

  • Problemas psicológicos relacionados con la salud mental. 

Las niñas y niños con un vínculo de apego seguro disponen del ambiente en que desarrollarse adecuadamente y así:

  • Confían en la persona que les cuida como alguien que les ayuda y les puede calmar.

  • Desarrollan la capacidad de explorar su entorno gracias a la cercanía y disponibilidad del adulto.

  • Van aprendiendo a expresar sus emociones de forma saludable y respetuosa, sintiéndose contenidos y amados.

  • Van adquiriendo habilidades para regular sus emociones y conducta, gracias a que tienen un modelo de referencia adulto.

El apego seguro facilita que se desarrolle la inteligencia emocional de la persona:

  • Construcción de un modelo mental de confianza en el entorno.

  • Valoración positiva de sí misma y de los demás.

  • Sentimiento de confianza en sí misma y en las demás personas.

  • Afrontamiento del estrés de manera constructiva.

  • Facilidad en la expresión de emociones. 

  • ​Vivencia de las relaciones humanas como algo positivo.

 

Variables que contribuyen a que los adultos establezcan vínculos seguros con los niños:

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Ya que la calidad del apego en la infancia va a influenciar el modo de relacionarse de la persona también en el futuro, es esencial fomentar la parentalidad positiva y así promover un apego seguro. Para conseguirlo, es esencial que los adultos de referencia revisen y, si es necesario, reparen el vínculo de apego que vivieron con sus cuidadores. 


Algunos principios para establecer un apego seguro son:

  • Regular situaciones de estrés, acompañando al niño o niña con paciencia.

  • Evitar el estrés innecesario, anticipando situaciones conflictivas y preparando ciertos aspectos que le ofrezcan calma.

  • Actuar de forma predecible en las situaciones de estrés, respondiendo de forma similar a lo largo del tiempo.

  • Ser sensible a las señales del niño o niña, esto es, saber leer su comportamiento no verbal, cambios y actitudes.

  • Conocer a los hijos e hijas, observarles sin juicio, pasar tiempo en común, escucharles.

  • Responder de forma coherente y oportuna a aquello que observamos le sucede al niño o niña.

  • Reparar momentos de desconexión: acercarse y retomar el contacto cuando no se ha podido atender una necesidad, ha habido una escasa autorregulación emocional por parte del adulto o se ha perdido la conexión con el hijo/a.

  • Generar espacios seguros, de confianza, comunicación y disfrute en función de las preferencias, momento vital y etapa del desarrollo evolutivo.

  • Promover estados emocionales positivos: jugando, disfrutando de tiempo juntos, mostrando cariño a través de la comunicación no verbal (tacto, mirada, actitud corporal, etc).

¿Qué ocurre si no se han dado estos factores en la primera infancia? El vínculo de apego influye pero no determina. Por ello, puede ser reparado gracias a la sensibilidad, conocimiento y paciencia de madres, padres y, cuando sea necesario, con ayuda psicoterapéutica que guíe y asesore en cada caso particular.

 

Fuentes consultadas:

  • Ortiz, E. y Marrone, M. (2002) Revista Internacional de Psicoanálisis Aperturas, número 010 2002. La teoría del apego. Un enfoque actual.

  • Cardenil Ricke, A. (2014) Apego seguro. Ediciones B. Grupo Zeta.

  • Mónaco, E., de la Barrera, U., Montoya-Castilla, I. (2021) Anales de Psicología vol.37 no.1. La influencia del apego sobre el bienestar en la juventud: el rol mediador de la regulación emocional.

Webinar

El apego como base para el desarrollo de la inteligencia emocional

Profesionales de RECURRA GINSO e invitados expertos en el ámbito de la salud mental reflexionan sobre la relevancia del apego en el desarrollo de la inteligencia emocional y las relaciones socioafectivas, la necesidad de introducir este vínculo en el trabajo psicoeducativo y las consecuencias que el apego puede generar a corto, medio y largo plazo.

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