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La adolescencia es la etapa de la apertura a la experiencia, los descubrimientos personales y relacionales, la búsqueda de un lugar propio y de una identidad diferenciada, junto a una creciente autonomía del entorno familiar. Si tenemos en cuenta que, en la adolescencia, la capacidad para valorar y anticiparse a las consecuencias está aún en desarrollo, que los cambios físicos y emocionales son muy intensos y que la necesidad de aceptación por parte del grupo de iguales tiene mucha fuerza, estamos ante una de las etapas del desarrollo humano de mayor vulnerabilidad. Por ello es un momento precioso para generar y mantener hábitos de vida saludables que acompañen a la persona durante su juventud y adultez, favoreciendo las fortalezas necesarias para afrontar los retos y dificultades de la vida.

Adicción sin sustancias

uso movil

Considerar el abuso de la tecnología y de otras conductas como un problema de adicción o un trastorno sigue siendo un tema controvertido. Sin embargo, existen datos muy claros que nos advierten de los riesgos y consecuencias derivadas de un uso negativo, excesivo o no regulado de las mismas. 

Estudios como el de Pascual Martínez y colaboradores defienden que el mal uso de las NNTT generan efectos similares a las conductas adictivas conocidas como, por ejemplo, la sensación de alivio al usarlas o el malestar en su ausencia, y otras específicas como la revisión constante del teléfono móvil. Por su parte, Rodríguez y Estrada hablan de nuevos trastornos psicológicos y psiquiátricos:

  • Nomofobia: miedo patológico a no poder utilizar el teléfono móvil.

  • Síndrome de la vibración fantasma: percepción alucinatoria del sonido o la vibración del teléfono.

  • FoMo: deseo de mantenerse en conexión permanente por miedo a quedarse afuera.

  • Ningufoneo: ignorar a alguien en un entorno social por prestar atención al teléfono.

 

Estamos inmersos en la comunicación digital creciente entre las personas, al mismo tiempo que la presencialidad, la mirada y el afecto, que son la base de los vínculos, se están reduciendo. Vivimos en una sobreestimulación y sobreocupación que, en lugar de satisfacción, generan una gran sensación de vacío. Esta vivencia va ganando terreno en la población adulta pero lo hace de forma más acentuada y preocupante entre los y las adolescentes. 
 

Como destaca Rojas-Estapé, Internet, las RRSS y Apps están diseñadas para captar nuestra atención el mayor tiempo posible y afectan directamente a nuestro circuito cerebral de recompensa ya que hay una gratificación instantánea constante que promueve la reducción de la creatividad, la autorregulación y la toma de decisiones. Sus efectos en el cerebro de NNA, aún en desarrollo, son muy perjudiciales.
 

El juego con dinero, el uso de internet como entretenimiento y los videojuegos son las actividades digitales más extendidas en nuestra sociedad cuyo inicio se produce a edades cada vez más tempranas. Así lo manifiestan tanto el Informe sobre Trastornos Comportamentales del Observatorio Español de las Drogas como el Estudio realizado por UNICEF sobre el Impacto de la Tecnología en la Adolescencia.

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>USO DEL MÓVIL Y DE INTERNET

Veamos algunos DATOS del estudio que realiza UNICEF España en 2021 con adolescentes entre 11 y 18 años, de especial valor para familias y profesionales:

  • La edad media del primer móvil son los 11 años.

  • Frecuencia de uso: el 90,8% se conecta todos o casi todos los días a internet. El 31,5% usa internet más de 5 horas al día entre semana y el 49,6% en el fin de semana.

  • 6 de cada 10 adolescentes duermen con el móvil y 1 de cada 5 se conecta por la noche.

  • La inmensa mayoría utiliza internet: el 99% hace uso de una o más apps de mensajería instantánea y el 98,5% están registrados en al menos una red social. Los mismos resultados obtiene el Informe de Preocupaciones e Intereses de la Población Adolescente en la Ciudad de Madrid: una abrumadora mayoría utiliza alguna de ellas -el 99,6%- un porcentaje que apenas varía entre edades, poder adquisitivo o género.

  • En cuanto a las RRSS: El 83,5 % está registrado en tres o más el 61,5% tiene más de un perfil en la misma red social, que utilizan de forma diferenciada con familia o amigos, según lo que quieran compartir con cada grupo. 

  • Las aplicaciones de mensajería instantánea y RRSS más utilizadas son, en este orden: WhatsApp, YouTube, Instagram, Tik Tok, DM Instagram, Twitch, Discord y Pinterest.  

  • Los motivos principales de conexión son: divertirse, pasar un rato tranquilo, encontrar apoyo y comprensión, hablar con sus amistades y entablar nuevas relaciones. 

  • El 57% ha aceptado a desconocidos en RRSS y el 55% ha contactado con desconocidos a través de internet, mensajería o RRSS. 

  • El 42% ha recibido mensajes de contenido erótico o sexual y casi un 10% ha recibido una proposición sexual por parte de un adulto a través de la Red.

  • El 18% podría estar siendo víctima de acoso escolar y casi el 11% de ciberacoso, en ambos casos más chicas que chicos. Además, más de la mitad de las víctimas que sufren ciberacoso también lo ejercen. 

  • Conductas de riesgo como el sexting o contactar con desconocidos aumenta la probabilidad de sufrir ciberacoso.

El problema consiste en que el uso del móvil y las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) está generalizado desde edades tempranas y no tiene la supervisión que requiere. Además, tal como expone el informe del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones de 2022 la prevalencia de un posible uso compulsivo de internet en menores de 14 a 18 años es superior al de la población de 15 a 64 años (23,5%), especialmente entre las mujeres (28,8%). 

 A partir de estos datos, ofrecemos una serie de RECOMENDACIONES para prevenir riesgos y establecer un uso seguro de internet que beneficie su salud y desarrollo global:

  • Realizar un acompañamiento y supervisión de su actividad en Internet, guiando a los menores de 12 años, adaptándose a la madurez y contexto de quienes tienen entre 12 y 16 años y disminuyendo el control de forma progresiva a partir de los 16. 

  • Estar presentes en la vida de los hijos e hijas adolescentes y compartir tiempo y actividades. 

  • Ofrecerles apoyo y comprensión en casa. 

  • Estar atentos a los efectos del uso de Internet y dispositivos electrónicos en los/as menores, y que ellos/as tomen conciencia de estas consecuencias.

  • Fijar unas normas de uso y mantenerlas.

  • Evitar su uso durante las comidas, mientras están estudiando y después de la cena. Así se promueven los vínculos y la comunicación en el día a día, se ejercita la atención en una sola cosa y se favorece el descanso.

  • Ser un buen ejemplo en cuanto al uso tecnológico.

  • Estimular el análisis crítico del uso y de los contenidos que puedan buscar o encontrarse.

  • Promover su participación positiva en Internet: no se trata de prohibir, sino de fomentar su sana utilización y beneficios, estableciendo los límites necesarios para ello.

  • Equilibrar la actividad tecnológica con otras actividades que faciliten las habilidades sociales, un buen descanso y otras actividades esenciales (alimentación, ejercicio, estudio…)

  • Explicarles los peligros que existen en la Red.

  • Detectar si está malhumorado/a cuando no tiene acceso a internet y solo se siente bien cuando lo recupera.

  • Pedir ayuda profesional en caso de duda, ya sea por temas de posible adicción, de establecimiento de límites y horarios o de recuperación del vínculo paterno-filial. 

También es esencial la colaboración desde los demás ámbitos de la sociedad

  • Los centros escolares han de educar en hábitos saludables en el uso de las TIC.

  • Desde las instituciones

    • Generando políticas de salud pública y concienciación para profesionales y familias.

    • Apoyando las investigaciones encaminadas a conocer los riesgos y difundir medidas de prevención.

    • Estableciendo normativas que regulen la actividad de las empresas líderes en internet y que protejan a los usuarios, sobre todo a NNA, de los riesgos que ocurren en sus aplicaciones. 

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videojuegos

>USO DE VIDEOJUEGOS EN LINEA

Teniendo en cuenta el informe del Ministerio de Sanidad (2022)

  • El 85% de los estudiantes de 14 a 18 años han jugado en el último año, y el porcentaje es superior entre los chicos con un 96,9%.

  • La prevalencia de juego decrece según avanza la edad, es decir, los más jóvenes dedican más tiempo a los videojuegos.

  • La mayoría de los/las estudiantes de la encuesta dedican menos de 2 horas al día a realizar dicha actividad.

  • El 7% presentaría un posible trastorno por uso de videojuegos según la escala basada en criterios DSM-5.

  • Según los datos de UNICEF España, 6 de cada 10 adolescentes usan los videojuegos como su fuente primordial de ocio y entretenimiento.

 

¿Se está haciendo una buena labor de supervisión desde casa? Los datos nos alertan de que más de la mitad de los adolescentes hacen uso de juegos no aptos para su edad y el 50% ha conocido a gente nueva a través de los videojuegos. 
 

Desde organizaciones como la OMS se identifica el abuso de los videojuegos como un trastorno y se recomienda limitar el juego entre los más jóvenes ya que, en su justa medida, también reportan beneficios. ¿Cómo hacerlo?

  • Acompañando y supervisando su actividad. 

  • Conociendo a qué suele jugar y sus juegos favoritos.

  • Elegir los videojuegos teniendo en cuenta la clasificación PEGI sobre la edad recomendada y los contenidos sensibles de cada uno.

  • Ajustar la elección de los mismos y su tiempo de uso a las características, competencias y necesidades del menor.

  • Fomentar que juegue a diversas temáticas, incluyendo los videojuegos activos que implican movimiento.

  • Jugando con los hijos/as, compartiendo sus logros y haciendo que sea una actividad social

  • Fomentando el juego solo con amigos y evitando la relación con desconocidos hasta que su nivel madurativo les permita entender los peligros y sepan cómo interactuar de forma segura.

  • Comunicarles el tiempo de juego del que disponen. Organizaciones como la Asociación Española de Pediatría recomiendan una hora como máximo al día para menores de 12 años (y no exponerles a las pantallas antes de los 2 años) y dos horas para adolescentes, teniendo en cuenta que lo importante es que sea un tiempo equilibrado con actividades de otro tipo. Evitar el sedentarismo y la falta de interacción social y promover la buena alimentación y el descanso.

Materiales de consulta

>FUENTES:

>RECURSOS PARA FAMILIAS:

>RECURSOS PAR PROFESIONALES:

>COLABORACIÓN FAMILIAS Y PROFESIONALES:

recursos
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Webinar

Del ocio al riesgo: cómo afectan las nuevas tecnologías a la adolescencia 

En este webinar exploramos los riesgos y desafíos que enfrentan los adolescentes en el mundo digital y cómo las nuevas tecnologías influyen en su vida, proporcionando estrategias prácticas para protegerlos y guiarlos en su crecimiento. Expertos profesionales de la docencia y la salud mental nos guian para comprender las adicciones comportamentales y los riesgos asociados, ofreciendo estrategias prácticas para proteger y acompañar a los jóvenes en su crecimiento.

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Infografía descargable

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